ATP Cup: el exitoso balance de un torneo nuevo, atractivo y pensado para el siglo XXI

Con buena respuesta de parte del público y de los jugadores, la ATP Cup, flamante apuesta de la entidad que rige el circuito del tenis masculino, busca convertirse en una alternativa válida a la Copa Davis. El nuevo torneo no tiene, por lógica, la tradición ni la riquísima historia de la centenaria Ensaladera. Pero sí se ha mostrado inteligente en la idea de innovar, de mostrar detalles acordes al tenis del siglo XXI, que le permiten mostrarse atractiva y con la mira puesta en el futuro. Luego, hay similitudes con la Davis, como el formato de series y partidos. Eso sí: a diferencia de lo sucedido en Madrid hace un par de meses, en Sydney el festejo fue para Serbia, que le ganó 2-1 el duelo decisivo a España, el poseedor actual del trofeo creado por Dwight Davis hace 120 años.
Más allá de las coincidencias en el concepto de lo que es un torneo de naciones y de lo que significa representar al país, la Copa ATP explora detalles interesantes, de los que parecen ínfimos, pero terminan por hacer la diferencia. A modo de ejemplo, la disposición de los equipos en la cancha: cada país contó con un palco en cada una de las esquinas para seguir y alentar a su jugador; fue una manera de estar más cerca y consolidar el concepto de unión grupal. Además, se permitió el «coaching»: instrucciones de los entrenadores a los jugadores.
Otra innovación tecnológica: cada equipo pudo tener acceso a estadísticas de partidos y datos en tiempo real, que el capitán y los jugadores pueden emplear en medio de un partido. A través de las redes sociales, también se muestran imágenes y videos detrás de escena de los equipos, un concepto que empezó a emplearse en otro torneo grupal: la Laver Cup. Además del Ojo de Halcón para la revisión de los piques, los umpires pudieron ver videos para verificar los foot-faults (faltas con el pie) en los saques.
Luego, están las ventajas bien marcadas. Australia sacrificó tres torneos que ya estaban consolidados en el calendario (los ATP de Sydney y Brisbane, y la Copa Hopman de Perth) para contar con tres sedes para un torneo con 24 equipos (seis más que en la Davis) y 118 jugadores, y no tener todo junto en un mismo espacio. Y además, es una gran preparación de cara al Abierto de Australia, que empieza dentro de una semana. La respuesta del público también fue positiva: la organización anunció que el torneo contó con 220.319 espectadores.
La expansión de la competencia, que se extendió a diez días en lugar de una semana, también facilitó que no haya una superposición de encuentros, además de un premio generoso (15 millones de dólares) y un factor muy importante para los jugadores: puntos para el ranking, incluidos bonus según la categoría del adversario. A modo de ejemplo, Polonia quedó al margen de la definición, pero Hubert Hurkacz (37° del ranking), que ganó sus tres singles, se llevó 190 puntos, casi lo mismo que haber obtenido un ATP 250. Djokovic, el héroe de la semana con ocho victorias (6 en singles y 2 en dobles) sumó 675 puntos, que le permitieron recortar distancias con el número 1 del mundo, Rafael Nadal. También le fue bien al español Roberto Bautista Agut, que con sus seis triunfos acumuló 340 puntos y se consolidó en el puesto 9 de la clasificación semanal.
Y otro dato que no es menor: el torneo se juega en el comienzo del año a diferencia de la Davis, cuyas finales se disputan al final de cada temporada, después de once meses de trajín. No por nada, Pella le dijo a ESPN lo que muchos colegas piensan: «El único torneo que está matando el calendario en cuanto a fechas es la Copa Davis. La ATP ha escuchado a los jugadores y en estos últimos años ha intentado acortar el calendario, pero es difícil».
Por su parte, Nadal, campeón con la Copa Davis con España, les pidió a los dirigentes que arreglen una situación que, más tarde o más temprano, tendrá encontronazos. «La ATP Cup es una gran competición, pero al mismo tiempo, no puedo dejar de pensar que dos Copas del Mundo en un mes no es sostenible», dijo Nadal en referencia a la Copa Davis. «Debemos encontrar una manera de resolver esto y llegar a un acuerdo entre la ITF y la ATP. Es difícil movilizar a los mejores jugadores para dos torneos de este tipo», insistió el número 1 del mundo, que como presidente del Consejo de Jugadores de la ATP ya dijo varias veces: «Debemos tener una sola y gran Copa del Mundo, sea cual sea su nombre».

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