Bajante récord: “Si las condiciones no cambian, el río Paraguay va camino a lo que ocurre en el Paraná”

El ingeniero Alfredo Gusbterti, gerente de la empresa Aguas de Formosa, en diálogo con el Grupo de Medios TVO se refirió a la situación que no se veía desde hace 77 años en el río Paraná, con una bajante histórica que lleva 730 días con un pronóstico que indica que continuará hasta diciembre. Aseveró en ese sentido que hay un monitoreo general de las cuencas de agua y que el río Paraguay también está en bajante y si las condiciones no cambian, “va camino a lo que ocurre en el Paraná”, por lo que pidió a la población cuidar el vital líquido. Asimismo aseguró que se están llevando adelante todas las tareas relacionadas a una posible situación desoladora.
Ante este escenario preocupante, desde el gobierno nacional pidieron limitar el consumo del agua en 7 provincias que son alcanzadas por esta importante vía fluvial. Ellas son Misiones, Corrientes, Formosa, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires.
“La bajante está ocurriendo en el río Paraná pero también en el Paraguay, lo que pasa es que en el río Paraná está como adelantado el máximo de la bajante y el río Paraguay está un poco para atrás pero son dos cuencas en sus nacientes las que tienen problema en el régimen de lluvias de hace tiempo y por lo tanto no hay aportes suficientes como para sostener un caudal normal y habitual. En este momento el río Paraná está en sus mínimos históricos y el río Paraguay va camino a eso si las condiciones no cambian”, alertó.
Pidió además a la población cuidar el vital líquido. “Al agua potable de por sí hay que cuidarla y no derrocharla en todo momento, aún con el río con 9 metros porque el problema de transformar el agua natural del río en agua potable es un tema que lleva muchísimo costo, es demasiado costoso, siempre como un hábito hay que cuidar el agua potable. Si las condiciones no cambian, seguramente nos vamos a ver en la necesidad de instrumentar medidas para poder garantizar la toma de agua cuando el río baje que son tareas similares a las que hicimos el año pasado. En esta oportunidad, hay cosas que ya tenemos listas y hay otras que no se pueden instrumentar hasta que el agua llegue a determinados niveles, pero si la situación no cambia, obviamente vamos a pasar por esa necesidad y ahí sí habrá que ver de qué manera eso afecta a la producción de agua potable y ahí le diremos a la sociedad qué medidas tomar si es que se ve afectada nuestra capacidad de producción, por el momento no sabemos, si la crisis de nivel del río avanza seguramente algún tipo de afectación va a haber sobre todo porque en esas condiciones el río trae muchos más sedimentos y la productividad de la planta disminuye porque la capacidad de las tomas disminuye, al bajar el nivel del río hay que gastar más energía para llevar agua a la planta porque hay más altura, entonces bajan los caudales y el agua es más turbia, la necesidad en la planta de lavar los filtros y los decantadores es mayor y baja el rendimiento, eso puede ser que afecte un poquito nuestros niveles de producción y haya que solicitarle a la población mayor cuidado, también depende en qué época se dé, no es lo mismo en invierno que en noviembre con 40 grados”, explicó.
“A nivel nacional se viene haciendo un análisis del comportamiento del aporte en las cuencas y las previsiones son a la baja, lo que pasa es que en el caso nuestro tenemos dos tomas, una que trabaja por sifonamiento en la Costanera y la otra que es un canal a cielo abierto que está preparado para niveles de río sumamente bajo, el problema es que ese canal se llena de barro por los sedimentos del fondo y por la morfología del propio río en el suelo se producen acumulación de sedimentos y ahí es donde hay que hacer trabajos de dragado o de limpieza de ese barro para permitir el ingreso del agua al canal de aducción desde el canal de navegación del río que es la parte más profunda. Si esa situación empeora ahí es donde nosotros tenemos prevista una medida de emergencia, tendría que ser una situación peor que la del año pasado, cerrar el canal, transformarlo en una especie de pileta, hacerle una especie de pared en el ingreso, sellarlo y poner unas bombas flotantes para bombear desde allí, hacer como una especie de toma auxiliar flotante sobre el río, como eso no se puede montar sobre el canal de navegación, también hay que trabajar en el fondo del río para hacer un cuenco y colocarlas ahí, todo eso lleva una serie de instalaciones complementarias para poder trabajar, es bastante complejo lo que hay que hacer si esa situación se da, nos estamos preparando para eso, esperemos que no llegue y que solo sea necesario el dragado”, finalizó Gusberti.

Comentarios Facebook