Betina O’Connell recordó su participación en “Suave”, el videoclip de Luis Miguel: “Después de la grabación nos invitó a su casa en Acapulco”

La actriz contó en Implacables cómo quedó seleccionada para hacerlo, junto a Mariana Fabbiani, y que el astro mexicano “le tiraba un poco los perros a todas”

Agua, arena, el final de un atardecer sobre la playa, delfines amigables, vegetación salvaje, las curvas al desnudo de tres bellezas argentinas y el cantante latinoamericano más importante de ese momento (1993), en el centro de la escena, robándose casi toda la atención. Así fue cómo se le aplicó imagen e imaginario a “Suave”, el clásico de Luis Miguel con el que el cantante mexicano nacido en Puerto Rico llevó su pop hacia un lado más funky, a bordo de una percusión selvática, un bajo sinuoso y aquellos vientos indelebles que todo el tiempo amagaban a explotar.

“Cómo explicar la magia que tiene su manera de enaaa-mooo-raaar… ¡tan bella!”, entonaba Luismi a medida que iban entrando a escena las modelos Betina O’Connell, Mariana Fabbiani y Victoria D’Apice. “Dejate lleee-vaaar, por la música que incita… nuestros cuerpos no quieren paraaaar”, insistía en singular, aunque apareciera rodeado por las tres. “Nuestro destino es así”, definió justo antes del estribillo de la canción que no sólo le dio un nuevo impulso a su carrera, sino también a la de las tres chicas argentinas que estaban dando sus primeros pasos: “Fue el principio de mi carrera: yo estudiaba Abogacía y de golpe me encontré en Acapulco haciendo un videoclip con Luis Miguel. Hacía publicidades de televisión para ganar mi plata y surgió esto de casualidad”, recordó Betina, quien en aquel momento tenía 21 años.

“Fue una experiencia divina. Él era muy joven, tenía 23 años, así que lo conocí en una etapa muy buena. Aunque ahora viendo la serie me doy cuenta de que no sé si era tan buena, en realidad, porque estaba pasando por momentos personajes muy duros. Pero él no lo reflejaba. Fue una persona amorosa con nosotros. Grabamos muy bien el videoclip, fueron unos días muy lindos en Acapulco, tengo un recuerdo muy bueno de él”, dijo en entrevista con Implacables (El Nueve).

El panel quiso saber cómo era el ánimo del artista y cómo se llevaba con su entorno de esos días. Dijo Betina: “No tengo un recuerdo de él con sufrimiento o un manager maltratándolo. La realidad es que nosotros filmábamos ahí, todo el día, en tres jornadas. Y después me acuerdo que fuimos a la inauguración del Hard Rock Café en el Distrito Federal. Viajamos para allá con él. Fueron momentos muy divertidos, él era muy buena onda”.

“Era una persona que estaba todo el mundo estaba atrás de él y era medio divo, pero la realidad es que en el trato con nosotras no me resultó divo. Pero sí lo trataban como a alguien… bueno, era Luis Miguel, era muy importante en ese momento, se le abrían todas las puertas”, describió también.

La otra pregunta que se caía de maduro fue si el cantante intentó seducir a O’Connell, quien admitió: “Y… Un poco a todas”, dijo con una sonrisa. “No voy a decir que a mí sola, pero la verdad que a todas nos tiró un poco los perros. Creo que lo hacía con todas. Él era muy lindo, por supuesto. Y yo estaba soltera”, agregó. Acerca de sus compañeras de videoclip, la actriz y modelo recordó: “Con Mariana y Vicky trabajamos en la misma agencia de publicidad, ya nos conocíamos de antes. Estábamos solteras. Pero nada, chicos, no sé qué decirles…”, dijo ante la insistencia del panel por si había “pasado algo” entre ellos y se rió, sin querer revelar mucho más.

Sin embargo, contó que por fuera del rodaje hubo momentos de goce: “Él tenía una casa en Acapulco, cerca del lugar donde estábamos grabando. Creo que es la que se ve en la temporada 1 de la serie. Y después de la grabación, nos invitó y la conocimos: estuvimos en la pileta, había amigos de él. Nos mostró el estudio de grabación, nos cantó canciones en el estudio. Compartimos momentos con él… Eso fue una película aparte del videoclip”, reveló.

Además contó que al clip llegó de manera fortuita: “A mí me llamaron a un casting y yo no sabía para qué era. Me dijeron que era en traje de baño, que era medio playero. Y había mucha fila, muchas chicas esperando. Yo tenía que dar un examen en la facultad y dije: ‘No me van a elegir, la verdad, tengo que dar el examen, me voy a mi casa’. Y me fui. Cuestión que no lo hice, pero a las tres semanas me llamaron y me dijeron que había quedado elegida”, recordó Betina.

La elección para ser parte pasó por un trabajo previo que había hecho: “Ese mismo año yo había estado en México filmando una publicidad de papas fritas, que estaba saliendo en ese momento al aire. Y me vieron en esa publicidad y me eligieron por eso, no por el casting, que no hice”, cerró.

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