Cecilia Bolocco contó cómo vivió la recuperación de su hijo Máximo tras un tumor cerebral

La conductora recordó la angustia con la que transitó la operación del joven y también se refirió al fracaso de su matrimonio con Carlos Menem: “Yo me equivoqué”
En una extensa charla con la televisión chilena, Cecilia Bolocco habló de todo y no le esquivó a nada. Entre otros temas, se refirió a su relación de seis años con el ex presidente Carlos Saúl Menem, fallecido el 14 de febrero pasado. Y reveló cómo transitó la enfermedad de Máximo Menem Bolocco, el hijo de ambos, cuando fue operado por un tumor cerebral y los médicos le aventuraban dos años de vida.
En un distendido y profundo diálogo con su colega Martín Cárcamo para De tú a tú (Canal 13 Chile) la periodista abrió la intimidad de su casa, de su corazón y de sus recuerdos. Por caso, habló con lujo de detalles sobre cómo se enteró, y cómo reaccionó ante la enfermedad de su único hijo, que a finales del 2018 debió ser operado por un tumor en el cerebro. La conductora relató que todo comenzó con una serie de dolores de cabeza, que ella interpretó más psicológicos que físicos. Hasta que un día, mientras ella se preparaba para una sesión de fotos, el adolescente la interrumpió: “Mamá, vomité”.
Con ese síntoma se encendieron las alarmas. Máximo se fue a la clínica con el chofer y ella se dirigió a cumplir con su compromiso profesional, monitoreando vía celular la situación. Hasta que recibió un llamado urgente: “Le hicimos un escáner y no fue bueno”, le dijeron del otro lado del teléfono. Era un eufemismo para decirle que su hijo tenía un tumor cerebral. Bolocco suspendió todo y se fue a la clínica.
La mujer vio tan nervioso a su hijo que se tranquilizó para transmitirle su calma, que duró hasta que Máximo entró al quirófano y ella empezó a vivir las que definió como las ocho horas más largas de su vida. “Solo recuerdo que recé ocho horas de rodillas y pedí que lo acompañaran, que lo cuidaran, que se hiciera todo con una mano divina y gracias a Dios todo salió bien y se recuperó muy rápido”, señaló respecto a la intervención quirúrgica realizada en la Clínica Las Condes en Santiago de Chile.
Pero algo en su intuición le decía que no había terminado allí, que había que esperar el resultado de la biopsia. Una semana después, Cecilia se enfrentó con el médico dispuesto a saber todo. “No sabía que tenía tanta fuerza porque hice las preguntas más duras”, admitió: “Hice todas las preguntas: las posibilidades de sobrevida, las secuelas y cada respuesta era más dramática que la otra”, reconoció y esa fortaleza duró hasta que no tuvo nada más que preguntar. “Ahí dije: ‘¿Me dan un segundo, por favor?’ Es como que exploté en llanto”, recordó.
Pero ese llanto tenía que esperar. Mientras Máximo estaba de excelente humor y “solo quería ir a la playa”, ella se puso a organizar el siguiente paso. Averiguó por la mejor clínica y el mejor médico y se fueron juntos a su casa. Solo buscaba un rato de intimidad para subir a la terraza y llorar todo lo que venía aguantando. “Una oscuridad tan profunda era la que me empezó a invadir. Puro miedo, pura angustia y recordé lo que me decía la doctora: ‘Dos años, le quedan dos años’”, repetía con dolor. Entonces se propuso disfrutar lo que quedaba y no desperdiciar ni un segundo con mi hijo. “Y no recuerdo haber llorado de nuevo”, confesó.
Cuando Máximo finalmente inició su recuperación, Bolocco recordó que los médicos no le ofrecían un buen panorama: “Lo más probable es que tuviera graves secuelas: problemas auditivos, motrices, que perdiera parte de la visión, trastornos hepáticos, cardíacos o renales. Y Máximo no tiene una sola secuela”, enfatizó aliviada. Hacia el final de la entrevista, apareció el joven de 17 años para dar su testimonio. “Estoy bien cien por ciento. Me siento mejor que nunca, gracias a Dios”, contó ante el orgullo y el amor de su madre.
“Él siempre fue un niño alegre divertido y simpático que se llevaba bien con todo el mundo, pero ahora es como si se hubiese producido un imán y está todo el día así”, dijo la trasandina, señalando la sonrisa que no se iba del rostro de Máximo. El joven contó que trabaja en la plataforma digital en la fundación de que creó su madre para ayudar a los niños con cáncer. “Siento que para mí fue una experiencia más de aprendizaje, de dolor. Quiero transmitir que estas cosas pasan por algo, y que con fe y alegría se puede salir adelante”, explicó Máximo.

Su relación con Carlos
Menem y el vínculo con Máximo

Cecilia Bolocco y Carlos Menem se casaron el 26 de mayo de 2001. Se habían conocido unos años antes en la Casa Rosada, cuando el riojano era presidente y la chilena lo entrevistó para un programa de televisión. En 2003 tuvieron a su único hijo que nació en Santiago de Chile y en 2007 firmaron el divorcio. La relación estuvo plagada de idas y vueltas, pero la presentadora destaca que el joven pudo estar presente durante la enfermedad de su padre. “Aunque su papá estaba en coma, se tomaron de la mano. Él me mandó la foto más linda porque yo lo esperaba en el hotel, a mí no me dejaron ir. Y me llegó al corazón porque ellos siempre se tomaban de la mano cuando estaban juntos”, reveló.

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