Condenan a 18 años a un empresario por abusar de una nena en sus oficinas de San Telmo

La Justicia condenó a un empresario a 18 años de prisión por abusar sexualmente de una nena. Fue este miércoles a través de un fallo unánime del Tribunal Oral de Menores N° 3 porteño, que encontró a Kurt Gwerder, de 50 años, culpable de abuso sexual agravado por ser gravemente ultrajante y por estar encargado de la guarda de una menor, cometido en forma reiterada y en concurso ideal con corrupción de una menor de 13 años.

La investigación encabezada por la fiscal Patricia Quirno Costa llegó a la conclusión de que el empresario abusaba sexualmente en sus oficinas de una nena de seis años. Según fuentes judiciales, entre febrero de 2015 y enero de 2016 el hombre le pagaba a la madre de la víctima para abusarla sexualmente.

También fue condenada a tres años de prisión en suspenso y deberá hacer tareas comunitarias y tratamiento psicológico una joven que tenía 17 años al momento en que comenzaron los hechos y que fue encontrada culpable como partícipe secundaria del abuso sexual.

El empresario había sido detenido en diciembre de 2018 en San Andrés de Giles, en un operativo encabezado por la Dirección de Minoridad de la Policía de la Ciudad. Llegó al juicio acusado del delito de abuso sexual calificado por haber configurado en la víctima un sometimiento gravemente ultrajante por su duración, y con la participación de más personas.

El delito de corrupción también resultaba agravado «por tratarse de una menor de 13 años y por haberse cometido con amenazas», según publico el sitio www.fiscales.gob.ar.

Según se estableció en la etapa de instrucción de la causa, la madre de la víctima la llevaba hasta la esquina de Independencia y Tacuarí, en Monserrat, desde donde o el empresario o la joven también condenada llevaba a la nena hasta unas oficinas de San Telmo: allí se producían los abusos.

La investigación estableció que Gwerder obligaba a la nena a desnudarse, la tocaba en sus partes íntimas y le exigía que lo tocara a él. Además, le sacaba fotos desnuda o con poca ropa y la obligaba a mirar videos pornográficos. La fiscalía también estableció que Gwerder solía subirse encima de la nena y la amenazaba con contarles a sus padres que se portaba mal si no accedía a sus sometimientos.

Esto, determinó la investigación, ocurría en presencia de la joven imputada, quien le sugería que accediera a las demandas del empresario que resultó condenado.

Según el requerimiento de elevación a juicio, en febrero de 2015 la nena fue ingresada al hospital Argerich por dolores en la zona genital. En ese contexto, sus hermanas denunciaron los abusos: Gwerder y la joven imputada fueron detenidos. La nena vivía con sus hermanas en Glew durante diez meses, pero finalmente volvió a convivir con su mamá.

Una vez en libertad, Gwerder volvió a abusar de la víctima hasta enero de 2016, cuando la nena encontró en una plazoleta a una vecina y le pidió que no la llevara con su mamá porque «la entregaba» a cambio de dinero a un hombre al que identificó como «Pablo». En ese momento, en una nueva revisación en el Argerich constataron distintas lesiones.

Según determinaron los forenses durante la investigación, la nena tenía «un alto grado de compromiso en su desarrollo psicoemocional asociado a situaciones de vulnerabilidad psicosocial, escasa contención y exposición a situaciones de riesgo» y que presentó «signos y síntomas compatibles con un estrés post-traumático» relacionado con un posible abuso sexual.

Comentarios Facebook