Darraidou anunció su retiro luego de una notable carrera

A días de cumplir sus 40 años, el opuesto Santiago Darraidou, “El Zurdo”, anunció su retiro como jugador, luego de una extensa y exitosa carrera que lo convirtió en un símbolo del vóley argentino por su jerarquía y continuidad. El ex jugador de la Selección argentina en dos Campeonatos Mundiales y un Juego Olímpico utilizó las redes sociales para comunicar su decisión bajo el título de “Despedida”.
En la red social Twitter Darraidou aseguró: “Hace tiempo vengo pensando que este momento iba a llegar, me toca despedirme como jugador de este deporte al cual le dediqué muchos años de mi vida con pasión. Tal vez no es el final soñado pero se dio así. Agradezco a los entrenadores que tuve, Pf, kine, médicos”.
En su comunicación el jugador que inició en Club Italiano dejó entrever que la decisión se enmarca en el contexto de Pandemia mundial, luego de rechazar o no cerrar varias ofertas de clubes de Italia, Francia, Suiza e Israel.
Explotó en la Selección luego de una temporada para el olvido en la Liga Argentina con Koyote de Salta, en la que él fue goleador de la fase regular con el peor equipo en las estadísticas. En Argentina, en el 2002, su nombre trascendió en una Selección que estuvo cerca de la hazaña de jugar semifinales.
En el partido por el 5° puesto, destrozó los pronósticos ante una Italia dominante por entonces con un partido brillante ante una selección top mundial, en un tie break que Argentina perdió en el Luna Park pero que conquistó al público que se identificó con él y con el equipo. Desde entonces Italia (el gran Modena, «Kerakoll» por entonces, Isernia y Sora en A2), Grecia (Orestiadas, AEK), Turquía (Fenerbahce), Brasil (Ulbra), España (Almería), y el planeta vóley fueron su camino.
De Koyote a la Selección, de la Selección a la «NBA» Italia, a puro látigo bautizado por aquéllos años como «Garraidou». El Mundial terminó en octubre, y en diciembre Darraidou ya era de Modena junto a Giani (actual DT), Gardini, Cantagalli, el ruso Iakovlev, el brasileño Dante y Bovolenta, dirigido por Angelo Lorenzetti.
La Pandemia aceleró la decisión. “Creo que me voy vacío bajo este contexto, ya no tenía más nada para dar… en estos años fui un privilegiado de hacer lo que me apasiona por tanto tiempo y sé que no es poco. Gracias por todo”. Las incertidumbres locales y las dificultades del mercado y de las decisiones familiares, a su edad, generaron un nuevo camino.
Luego del Mundia 2002 Darraidou fue opuesto de la Selección en la continuación de Marcos Milinkovic, que además jugó hasta 2008 activamente. Increíblemente no disputó los mundiales 20026 y 2010 y Julio Velasco lo llevó a Polonia 2014.
Dos años después de su primer mundial disputó los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. En medio, el 2003 significó la implosión del vóley argentino pero él continuó su ciclo de selección. Fabián Armoa lo llevó a la cita olímpica en ese equipo que cayó en cuartos de final ante Italia, después de un año sin competencia y con una extraordinaria clasificación en el Preolímpico de Caracas, en enero de 2004.
Todos lo quisieron en la Liga Argentina. Jugó para Luz y Fuerza de Necochea, Koyote de Salta, Sarmiento de Chaco, Bella Vista (quien lo repatrió luego de su paso por el exterior), Ciudad, UNTREF y Bolívar. Su última temporada fue en Ciudad de Buenos Aires.
En los últimos años, en los que decidió sumar orgullosamente el apellido de su madre Martegani, su jerarquía, su rol decisivo y su intacta potencia lo mantuvieron como símbolo de continuidad, imagen de marcas y programas sociales deportivos en ámbitos públicos y privados, ejemplo en el ámbito de los jugadores y también activo participante fundado de JuAVA (Jugadores Argentinos del Voleibol Asociados) en busca de mejorar las condiciones profesionales del voleibol en el país.

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