EL ENFERMO, ¿ES CULPABLE?

En el mes de julio de 2020 escribí una columna de opinión llamada “Coronavirus, la enfermedad que estigmatiza al enfermo”, en la cual expresé una verdadera preocupación ante la realidad que se daba de discriminar a aquella persona que contrajo el virus, básicamente de culpar al enfermo por enfermarse. Cabe aclarar que la situación se daba en un momento de total desconocimiento acerca de la enfermedad, no existía una vacuna preventiva y ni siquiera estudios alentadores de avances de la misma, en nuestra Provincia el virus “no había ingresado” o no se registraban casos activos, mucho menos de gravedad. 

​Han pasado nueve meses y por supuesto la realidad es distinta: existen vacunas de varios laboratorios y orígenes que nos ayudan a prevenir la mortalidad de la enfermedad, se comenzó una campaña de vacunación – aunque a mí entender totalmente deficiente y desorganizada, pero campaña en fin -, la Provincia cumpliendo con fallos federales recaídos en juicios de Habeas Corpus, volvió a conectarse en pequeña medida con el resto del país y habilitar el tránsito interprovincial, la gente volvió gradualmente a sus actividades laborales y en algunos puntos provinciales las clases presenciales se reanudaron. Sin embargo, hay una cosa que desgraciadamente continua de la misma manera que hace un año atrás, la cual era objeto de la columna escrita con anterioridad, y será nuevamente de la presente: “LA ESTIGMATIZACIÓN DEL ENFERMO”. 

​El 11 de abril el Intendente de la Localidad de El Colorado, Mario Brignole, dio a conocer con nombre y apellido, alias y hasta domicilio, de un paciente que dio un falso positivo en el análisis de PCR realizado – el cual a los tres días en un nuevo PCR dio negativo – sin su autorización o consentimiento. Este hecho que avasalla gravemente el derecho a la Protección de los Datos Personales, con un escrache público sin sentido, no digno de la figura del más alto mandatario local que debería tener otra actitud, por la responsabilidad que cargo demanda frente a estas circunstancias, brindando asistencia y protección para esta persona que, de seguro, no eligió contraer la enfermedad que azota al mundo y de la cual nadie está exento de contraer.

​Por desgracia la actitud que tomó el Intendente Brignole no es un hecho aislado y desafortunado, una equivocación o error que como ser humano puede cometer, del cual aún seguimos esperando que se retracte por el mismo medio y pida disculpas. Esta política de escraches y estigmatización está siendo empleada por varias autoridades de gobiernos municipales, e incluso por altos funcionarios del Gobierno Provincial. Escraches estigmatizantes por medios de pancartas, pintadas, folletos, digno de una película de acción barata de Hollywood, con el único objetivo de difamar y culpar a la “oposición” de cada caso positivo de PCR, cada muerto, sin hacer una autocrítica a fin de analizar si nuestro sistema de salud después de un año encerrados y 35 años de gobierno del mismo signo político, está a la altura de combatir la amenaza ocasionada por el COVID-19.

​En la nota mencionada al comienzo que fue redactada en julio del 2020, hice hincapié en que pasaría si el enfermo fueras vos, o un familiar, vecino o un ser querido, ¿Qué actitud tomaríamos ante semejante aberración del escrache por enfermarse? Leer barbaridades sobre nosotros mismos o sobre persona o la que queremos solamente por haberse enfermado, como si ya no fuera suficiente carga el tener que soportar la enfermedad y luchar contra ella. Estoy seguro que la actitud que tomarías sería la de defendernos ante esos ataques, o quizá dar caso omiso y acompañar al enfermo a que trate de sobrellevar de la mejor manera la situación. 

​Es de difícil creer que algo de lo que se hablaba hace un año, hoy con más conocimiento del virus, en donde existen medidas sanitarias y protocolos que han demostrado ser más que eficientes, donde tenemos vacunas que permiten que aquellas personas más vulnerables no sufran la gravedad de la enfermedad – caso demostrado de esto es el del Presidente Alberto Fernández que contrajo la enfermedad, pero al estar vacunado pudo transitarla sin mayores complicaciones que la de cualquier gripe -, a pesar de que el mundo ve con esperanzas una pronta salida de la Pandemia que acecha, en nuestra Provincia aún existe esta discriminación por la persona que debería ser la beneficiaria de mayor protección, por encontrarseenfermo. 

​Quizá sea muy difícil pedir a un vecino que tenga una consideración extra respecto al afectado por el Covid-19, sobre todo cuando las personas que conducen los rieles de nuestra Provincia parecieran manejarse como un grupo congeniado de patoteros e ignorantes – entiéndase bien la cualidad de ignorante, referida al desconocimiento de un hecho o realidad -. 

​Sin embargo, el convencimiento que todo será mejor, y en la gran esperanza que tengo respecto a la humanidad de la persona y los sentimientos sinceros que tienen, el amor y la comprensión sobre el prójimo, hacen que considere que lo que redacté hace un año, y que lo vuelvo a expresar en estas líneas, con una situación y un tiempo totalmente diferente, no vuelva a ocurrir, y que esta vez sea el pueblo en su rol de soberano, eduque al gobernante. –

ALEJANDRO PIÑEIRO.

Abogado.

josealejandropineiro@gmail.com

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