Habló la bailarina atacada en Belgrano: “Tenía miedo de él, lo había notado extraño”

Julieta Antón brindó sus primeras palabras después de haber sido atacada por Sebastián Villarreal en el “Club de Danza”. “Él siempre llegaba dos horas antes de las clases y ayer pasó lo mismo”, afirmó
Julieta Antón, la joven bailarina de 26 que fue atacada a cuchillazos por Sebastián Damián Villarreal (30) en la escuela “Club de Danza” del barrio porteño de Belgrano el martes por la tarde, habló por primera vez desde el incidente: aseguró que ya desde las últimas semanas le incomodaban varias actitudes del alumno y que en su momento llegó a temerle.
“Ya había tenido miedo de él, lo había notado extraño”, afirmó la bailarina, en declaraciones al programa Los Ángeles de la Mañana, en Canal 13.
“Él había empezado a tomar clases desde Zoom. Empezó hace poquito, pero prefiero no hablar mucho del tema. Simplemente digo que él siempre llegaba a las clases dos horas antes y ayer pasó lo mismo”, completó mediante una charla telefónica.
La bailarina advirtió que Villarreal tenía actitudes extrañas durante el tiempo que tomó clases, pero jamás lo había percibido como una amenaza para su vida. “Siempre lo había notado raro, pero nunca me imaginé esto”.
La joven bailarina aseguró a la vez que en el transcurso del miércoles y del jueves recibirá a representantes de Violencia de Género de la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires para poder brindar su declaración sobre lo sucedido en la escuela de danza.
También aprovechó su primera intervención pública desde el ataque para enviar un mensaje de advertencia a todas las jóvenes que escucharan su relato: “Yo ayer les dije a mis amigas que nunca den nada por sentado”.
El ataque se produjo pasadas las 16 del martes en la escuela ubicada sobre la avenida Federico Lacroze, entre las calles Villanueva y 11 de Septiembre. El desenlace de la violenta situación fue registrado por una de las personas que miraban atónitas lo que sucedía desde la calle, mientras que otros testigos también filmaron lo ocurrido desde el interior del local.
Villarreal se lanzó encima de Antón con el cuchillo en la mano y empezó a atacarla en los brazos. Al ver la situación, una de las dos dueñas de la escuela, Sofía Bovino, de 36 años, quiso interceder para evitar que el atacante siguiera hiriendo a la bailarina y también fue atacada con el arma blanca.
Algunos peatones que pasaban por la puerta del estudio escucharon gritos de auxilio que provenían desde el interior y dieron aviso a efectivos de la Comisaría Vecinal 14 B que se encontraban en la zona. Los policías ingresaron de inmediato y vieron a Villarreal sujetando del brazo a Antón y sosteniendo con la otra mano el cuchillo.
“Preferí no ver ningún video”, explicó Antón. “Simplemente quiero estar rodeada de mis papás, mis amigos y mi familia”.
“Hoy pienso en Sofi y en mí, que estamos bien, que estamos vivas y que pudieron atendernos rápido (…) Creo que ya estoy en condiciones de declarar”, aseguró la bailarina.
A raíz del hecho, tanto Antón como Bovino fueron trasladadas en una ambulancia del SAME al Hospital Pirovano, en Villa Urquiza. La dueña de la escuela todavía permanece internada, después de que fuera herida en un dedo con una esquirla de bala, producto del disparo de la Policía de la Ciudad que recibió Villarreal en una de sus piernas.
En tanto, el atacante permanece internado en el Hospital Tornú, de Parque Chas, con doble custodia de las fuerzas de seguridad en su habitación.
“El trato de la Policía y de los médicos y enfermeros del Hospital Pirovano fue excelente. Estuvieron conmigo todo el tiempo. Afortunadamente pude dormir algo, con sueño entrecortado, pero algo pude dormir”, aseguró Antón, una de las víctimas del ataque.
En tanto, la bailarina auguró que podrá regresar a su actividad profesional una vez que pase toda la conmoción por lo sucedido: “No creo que opaque nada, esto. Simplemente voy a necesitar tiempo para poder analizar todo y ver cómo volver”, expresó.
La causa quedó en manos del fiscal contravencional de la Ciudad de Buenos Aires Miguel Kessler, quien en las últimas horas cambió la carátula de la imputación. Lo que en un principio se trataba de un posible delito de lesiones agravadas por violencia de género, ahora se convirtió en tentativa de femicidio reiterada.
Además, la Justicia analizará psicológicamente al atacante para constatar si puede ser considerado como inimputable. Villarreal será examinado por un equipo especializado del Tornú y un cuerpo interdisciplinario del Ministerio Público Fiscal porteño que evaluarán su estado psicológico para comprobar si el joven, oriundo del barrio de Villa Argüello en Berisso, comprende lo que hizo. También se intentará determinar si tiene la capacidad de discernir el bien y el mal en sus actos y si existe una patología psiquiátrica de base.
Por su lado, la defensa del acusado también apeló a especialistas de salud mental para indagar sobre el cuadro del agresor.

La conmoción de Tini Stoessel

La cantante se expresó a través de su cuenta de Twitter y lamentó lo que sufrió la mujer que integra su staff de bailarinas y otra colega en un estudio de danza de Belgrano.
Julieta Antón comenzó a trabajar junto a Tini Stoessel en 2017, cuando ingresó al show Got Me Started Tour. Consternada por la noticia, la artista se expresó a través de su cuenta de Twitter, en donde reclamó justicia por las dos bailarinas.
“Juli, doy gracias a Dios que vos y Sofía estén a salvo de la violencia descontrolada de Sebastián Damián Villarreal”, indicó la cantante en la red social en la que tiene más de dos millones y medio de seguidores, y buscando enfatizar en el nombre completo del atacante.
Luego de expresar su angustia por la situación que vivieron Antón y Bovino, reclamó: “Espero que se haga justicia para frenar a estos violentos miserables”.
Luego del ataque -que quedó registrado- Ayelén, una amiga de Julieta Antón, contó que Villarreal acosaba a la profesora desde hacía tiempo. “No eran pareja, nunca lo fueron. Él tenía una obsesión con ella, le escribía siempre, la ponía muy nerviosa”, aseguró en declaraciones a TN. Y agregó: “Villarreal le mandaba fotos y videos bailando, ya que estaba obsesionado”.
Por otro lado, Delfina García Escudero, amiga bailarina y quien fue la primera profesora de Antón, contó a Infobae que “Julieta ya venía asustada, no pensó que iba a llegar a tanto”. “Es un alumno, un enfermo, un fan. La acosaba, tomaba sus clases virtuales”, indicó.

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