Hallan quemado en Nueva Pompeya el auto que habrían usado los asesinos del policía en Ramos Mejía

El auto que aparentemente tripulaban los delincuentes que el miércoles por la noche mataron a balazos a un cabo de la Policía Federal Argentina (PFA) durante un asalto a una heladería de la localidad bonaerense de Ramos Mejía, partido de La Matanza, fue hallado en las últimas horas quemado y abandonado en el bario porteño de Nueva Pompeya.

Los vecinos de la zona llamaron a los bomberos de la Policía de la Ciudad para advertir que un auto Volkswagen Golf azul se incendiaba en la calle Erezcano 2700.

Tras constatar que el vehículo estaba vacío, los bomberos apagaron el fuego y luego determinaron en el interior había un bidón con combustible y que la patente que tenía colocada no coincidía con los números grabados en los vidrios.

Para los investigadores del crimen del policía Diego Digiácomo, de 29 años, todo indica que ese auto es el que utilizaron los delincuentes que robaron en la heladería y, tras atacar al cabo, escaparon. Además determinaron que el vehículo hallado había sido robado el 1 de este mes en Lomas del Millón, también de La Matanza.

En los peritajes trabajó el personal policial de la Comisaría Vecinal 4B de la Policía de la Ciudad, con colaboración de los bomberos y de la policía bonaerense.

El fiscal de Homicidios de La Matanza, Marcos Borghi, quien está a cargo de la causa por el crimen del policía, solicitó a la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional porteña 12, que dirige Martín López Perrando, el traslado del rodado a la sede judicial de La Matanza para ser sometido a los peritajes de rigor en busca de evidencia que permita identificar a los asesinos.

Este jueves por la mañana, un vecino de Ramos Mejía dijo a la prensa que tras el asalto a la heladería “se escucharon al menos 15 disparos y corridas” y que al salir a la vereda “ya estaba toda la policía en la cuadra y el chico (Digiácomo) herido”.

El homicidio del policía que se desempeñaba en el Departamento de Control Operativo de la PFA y se encontraba como cliente dentro del comercio, franco de servicio y vestido de civil, fue cometido cerca de las 21.30, en la heladería “Bianca”, ubicada en la esquina de Pedro Bonifacio Palacios y Bolívar, de Ramos Mejía.

Cuando cuatro delincuentes armados descendieron de un auto Volkswagen de color azul e ingresaron al local con fines de robo, por lo que el policía se identificó como tal e intentó evitarlo. En ese momento comenzó un tiroteo que terminó cuando Digiácomo fue gravemente herido al recibir 3 impactos de bala, uno de ellos en el tórax. Si bien llegó a ser trasladado con vida en un patrullero al Policlínico Central de San Justo, murió al ingresar.

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