Jóvenes formoseños

Nuestros jóvenes no consiguen trabajo en nuestra provincia y se van como en los años ’70, de mochileros. Esta migración obedece a un impulso interno del joven que ha entrado a formar parte de su conducta innata, en el camino de su propio progreso. Formosa ayudó a crecer sus alas, pero les incendió el nido.

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