Juez Picabea sobre amenaza de bomba en la EPES 54: «Se trató de una broma de mal gusto»

El martes a las 09:15 de la mañana, la Policía tomó conocimiento a través de un llamado anónimo a la línea de emergencias gratuita 911, sobre una amenaza de bomba en el interior de la EPES Nº 54 «Gobernador Juan José Silva», sito sobre la calle Sarmiento entre la avenida 25 de Mayo y José María Uriburu.
Inmediatamente se activó el protocolo de actuación y acudió al lugar el jefe de la Unidad Regional Uno, efectivos de la Comisaría Segunda, Departamento Informaciones Policiales y la Brigada de Explosivos del Cuerpo de Bomberos de la Policía de Formosa.
En el sitio, dialogaron con la directora y vicedirectora del establecimiento educativo, a quienes se les hizo saber el motivo de la presencia policial, solicitando la autorización correspondiente a los efectos de ingresar y verificar el edificio, prestando su consentimiento a los auxiliares de la justicia.
Se informó sobre el caso al Juez de Instrucción y Correccional Nº 4 de la Primera Circunscripción Judicial de la Provincia, Dr. Marcelo López Picabea y fiscal de turno Dra. Natalia Tafetani, quienes también se acercaron al lugar momentos después. Durante la inspección, acudieron referentes del Ministerio de Educación de la provincia a los efectos de interiorizarse sobre lo sucedido.
A las 10 de la mañana tras realizar una minuciosa inspección del establecimiento sin hallar artefactos que guarden relación con la amenaza, personal de la Brigada de Explosivos expresó que se trató de una falsa alarma.
Luego el Juez y la fiscal mantuvieron una reunión con los directivos del Colegio, haciéndoles saber que estaba plenamente identificado el número desde el cual se realizó la amenaza; a lo que la directora expresó que la llamada podría haberse realizado desde el colegio, teniendo en cuenta que, al finalizar el recreo en ese horario, adolescentes de dos cursos tenían exámenes.
Al respecto, efectivos de la Comisaría jurisdiccional realizaron un Expediente Judicial que será remitido a la justicia.
En contacto con el Grupo de Medios TVO, el juez Picabea dijo que «la denuncia fue falsa. La Policía me comunicó respecto a la llamada que recibieron, después llevaron adelante una requisa muy minuciosa y solapada para resguardar a los chicos y evitar que el temor crezca».
«No encontraron absolutamente nada, se trató de una broma de mal gusto evidentemente llevada adelante para evitar cualquier tipo de actividades que se desarrollara después», asintió.
Finalmente, dejó en claro que «ahora a través del sistema informático se buscará ver si podemos dar con la persona que realizó el llamado anónimo. La causa judicial continúa, tenemos que ver las partes de los teléfonos porque hay un número que quedó registrado en el 911».

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