La autocrítica de Eminem: le pidió disculpas públicas a Rihanna, reconoció sus comentarios sexistas y admitió no ser una gran influencia para las nuevas generaciones

El rapero expuso los errores que cometió en el pasado y habló, por primera vez, de cómo retomó su carrera después de una sobredosis que casi lo deja fuera de juego.
Eminem tiene 48 años y lleva 12 años limpio de drogas y alcohol. En un ambiente en donde el reviente y los excesos son moneda corriente, él elige mostrar las medallas que se gana en su grupo de 12 pasos. La batalla contra las adicciones se gana un día a la vez y la sobriedad se alimenta de buenas acciones, motivo por el que este chico malo que se ha peleado con todo el mundo ha decidido hacer las paces –sobre todo- consigo mismo.
El rapero acaba de lanzar una edición de lujo de su último disco, Music To Be Murdered By, con un lado B repleto de nuevas canciones. En este álbum colaboran Dr. Dre, DJ Premier y Ty Dolla $ ign, además de algunos otros referentes del género a los que Eminem admira. “Sé que he estado aquí por un minuto, pero honestamente, en el fondo de mi corazón, no siento que nada de lo que hice, cualquier cosa que haya hecho hasta este momento, sea influyente. Para mí, nunca significaré más de lo que ellos significaron para su época”, le dijo a Zane Lowe en una entrevista para el programa At Home With de Apple Music, en la que también mostró su colección de casetes.
“Rapeo para ser el mejor rapero, pero no soy el único rapero que rapea para ser el mejor rapero”, respondió al preguntarle por sus influencias y mencionó a sus favoritos como Lil Wayne, J. Cole y Kendrick Lamar. Su lengua mordaz es la que lo ha convertido en quien es hoy: Eminem, por un lado y Slim Shady, por el otro. Cada nombre le da forma al personaje y al alter ego de Marshall Mathers, un muchacho blanco que nació pobre y que con los años se ha peleado hasta con su madre. La fatalidad de las adicciones quiso que estuviera a punto de perder ese don que se le da también, el de combinar su voz y sus rimas.
Fue una sobredosis la que en 2007 lo despertó de golpe, había tocado fondo. “Especialmente fue con el disco Relapse (2009) que empecé a aprender a rapear nuevamente, debido a la situación con las drogas por la que pasé, tuve que volver a aprender muchas cosas”, confesó en una entrevista reciente. Ese disco que produjo dos años después de la sobredosis fue una manera de volver a empezar. “Gran parte de mi memoria se ha ido. No sé si alguna vez has tomado Ambien, pero es una especie de borrador de memoria. Esa mierda acabó con cinco años de mi vida. La gente me cuenta historias y es como, ‘¿Yo hice eso?’”, contó en 2011, entrevistado por la revista Rolling Stone.
Sesenta pastillas de Valium y 30 de Vicodin eran normales en su ingesta diaria, pero fue la Metadona la que lo quebró en 2007. “Los médicos me dijeron que había consumido el equivalente a cuatro bolsas de heroína”, reveló el rapero que después de eso hizo de todo para poder salir a flote. Para componer Relapse, la consigna fue: “Bueno, si rima, dilo”. Así fue como metió la pata hasta el fondo, involucrándose en los problemas de pareja de Chris Brown y Rhianna, cuando ella lo denunciaba a él por violencia de género. Eminem bromeó: “Por supuesto que estoy del lado de Chris Brown / Yo también golpearía a una perra / Si ella ahora me hiciera picar el pene”. Arrepentido por su comentario machista y agresivo, Eminem se escudó en su incapacidad para recordar y expresó: “Debería haberlo pensado mejor. Ya sabes, fue una de esas cosas que, como dije, ni siquiera recuerdo haber grabado, pero grabo muchas canciones. Así que fue como difícil”.
En cuestiones de pareja, el músico ha tenido sus propios escándalos, sobre todo con Kim Scott, la madre de su hija Hailie Jade. La pareja se conoció cuando ambos eran adolescentes, se casaron y se divorciaron un par de veces, se intoxicaron y se limpiaron juntos y por separado y en la actualidad se acompañan como buenos ex. Más allá del desastre matrimonial, Eminem buscó siempre ser buen padre al punto tal que adoptó a Whitney, la hija que Kim tuvo con otro hombre en un impasse de su relación con el rapero, y también se hizo cargo de Alaina, sobrina de su esposa cuya madre murió por sobredosis en 2016.
Las contradicciones son el pan de cada día en la vida de MM. Se peleó con Christina Aguilera en 1999 cuando la cantante habría comentado algo sobre el casamiento secreto entre el rapero y Kim. Él dio a entender que Aguilera estaba despechada después de una relación efímera entre ambos, ella lo negó, se amigaron en 2002 y se volvieron a alejar en 2018.
Otro enfrentamiento mediático fue el del rapero con Will Smith, cuando este ganó el premio al Mejor Video Masculino en los MTV VMA de 1999. Cuando fue a recibir la estatuilla, Smith dijo que no necesitaba “usar malas palabras ni amenazar a las personas para vender discos”. El rubio recogió el guante y le respondió en “The Real Slim Shady”: “Will Smith no tiene que maldecir en sus raps para vender discos / Bueno, yo sí, así que vete a la mierda”. Cinco años más tarde, Will se despachó con altura en “Mr. Niceguy”: “Eminem lo despreció, pero no le molestó / Sí, bueno, tiene clase / Big Will acaba de hacer otros 20 millones”.
La relación más extraña de Eminem fue la que se tejió alrededor de Mariah Carey. En 2001 los dos cantantes tuvieron una relación que no duró más de seis meses y de la cual no hay más rastros que las propias estrofas que se tiraron por la cabeza cuando ya todo había pasado. No hay fotos, videos, nada, pero la relación existió y la reconocieron mucho tiempo después, para decirse barbaridades. Que tuvieron poco sexo porque a él no se le daba bien la cama, que ella era una obsesiva, que él era un obsesivo, que los dos estaban un poco locos. En “The Warning”, de 2010, Eminem fue directo y hasta grosero: “Wow Mariah, no esperaba que te volvieras loca, perra cállate la boca antes de que haga todas esas llamadas telefónicas. Llegaste a mi casa cuando eras salvaje, antes de Nick. Cuando estabas en mi polla y te daba algo por lo que sonreír”. El Nick del que habla es Cannon, ex esposo de Carey y padre de sus hijos, que se ofendió en su momento y con los años bajó la espuma. Es que Eminem se ha peleado con todo el mundo, hasta con su madre.
Debbie Mather-Briggs aparece en ese primer gran hit “My Name Is”: “Me mintieron en el 99 por ciento de mi vida. Acabo de descubrir que mi madre toma más droga que yo”. Ofendida, pero sin perder de vista su objetivo –conseguir algo de dinero- Debbie demandó por calumnias e injurias a su propio hijo en 1999. Quería 10 millones de dólares. Entre tires y aflojes, en 2001 se llegó a un acuerdo por 25 mil dólares, de los cuales trascendió que la señora recibió solo 1.600, y el resto fue para el abogado por decisión del juez. Una desgracia para ella. Después de tratar a su madre de egoísta, ladrona y drogadicta, llegó la paz en 2013 cuando MM le dijo en “Headlights”: “A pesar de todo, no te odio porque, mamá, todavía eres hermosa para mí, porque eres mi mamá”.
Inimputable, desbocado, sincero hasta decir basta, mientras tenga con quien enfrentarse y a quién pedirle disculpas, hay Eminem para rato.

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