Luisana Lopilato y las acusaciones a Bublé por supuestas agresiones: «No soy tontita»

Luego de haber quedado en el centro de la polémica y de que la hayan involucrado en un caso de violencia de género -a pesar de que ella salió a aclarar la situación y asegurar que no era víctima- Luisana Lopilato rompió el silencio y brindó una entrevista en la cual habló de las acusaciones públicas que recayeron sobre su marido, Michael Bublé.
Fue durante un móvil en vivo para Intrusos desde su casa de Canadá. Mientras hablaba del estreno de La corazonada, la película original de Netflix que protagonizó junto a Joaquín Furriel, Jorge Rial rompió el hielo al insinuarle que si estaba incómoda se tocara el cabello. Ocurre que en las últimas semanas se viralizaron una serie de videos con extractos que fueron tomados de las transmisiones en vivo que la actriz argentina realizó con el cantante internacional. Según el relato de Luisana, las imágenes se editaron para que pareciera que ella estaba pidiendo ayuda a través de las redes sociales.
“No le quiero dar tanta importancia a este tema porque de verdad para mí no es importante. Mike es un hombre con todas las letras. Es un caballero. Está todo el tiempo pensando en cómo hacerme más feliz. Y no lo digo porque me creo mil, incluso las personas que están conmigo lo conocen y saben cómo es. Nosotros sufrimos mucho como familia, como para darle tiempo a estas cosas. En esta casa no hay más espacio que para el amor”, indicó la actriz que defendió a su marido, así como ya lo había hecho durante otra transmisión en vivo.
También aseguró que sufrió por el repudio que recibió su marido en las redes sociales. “Si querían lastimarme, lo lograron. Sentí dolor porque salí a explicar y a decir cuál era mi verdad y a muchos no les alcanzó. Seguían alimentando algo que no era verdad”, dijo quien también resaltó que leyó “mucho amor” de sus seguidores.
“Leía cosas como ‘ella cree en Dios, seguro se calla’. No, yo tontita no soy ni tampoco me voy a callar si me pasara una cosa así. Sé perfectamente a donde tengo que ir», enfatizó Lopilato y destacó que “Mike tampoco lo permitiría”.
Por su parte, sostuvo que recibió amenazas a través de las redes sociales. “En algún momento sentí miedo”, admitió y detalló que le llegaban mensajes con fotos de armas en los que le decían “que iban a matar a Mike cuando llegara a la Argentina”. “Fotos de una navaja y decían: ‘te vamos a cortar los dedos’. No es lindo que te amenacen de muerte».
“Yo sufrí muchísimo. Esta familia sufrió muchísimo. En mi casa lo único que hay es amor. Nada más”, agregó y contó que Bublé también se puso mal ante el repudio que recibió a través de las redes sociales.
Lopilato se mostró molesta porque se habló de violencia de género en su matrimonio cuando ella salió a aclarar que no era así. “Mientras nosotros hablamos ahora hay una mujer que está muriendo», indicó intentando visibilizar los casos de femicidio que ocurren en el país. “Eso no es un chiste. Las mujeres se están muriendo”.
“Mike es mi compañero de vida. Es mi familia», agregó y dio por finalizado el tema.

La salud de Noah

En otro tramo de la entrevista, Luisana Lopilato habló de su hijo mayor, que actualmente tiene seis años y que tenía tres cuando le diagnosticaron cáncer de hígado. “Este tema me hace llorar”, se sinceró la actriz que evitó las lágrimas en vivo.
Luego aseguró que su hijo “está bien” y que luego de recibir el alta debía realizarse controles cada tres meses y que ahora son cada seis. “El cáncer es un camino largo. Gracias a Dios, mi hijo está bien. Yo soy una mujer de mucha fe, confío en que mi hijo va a estar bien y lo voy a tener por muchos años. No existe otra posibilidad en mi cabeza”.
“¿Dudaste de la fe?”, preguntó Jorge Rial. “No de mi fe”, respondió la actriz sin dudar y aseguró que sí se había hecho muchas preguntas en aquel entonces. Además, agradeció la cantidad de oraciones que recibió de personas que se acercan hasta el día de hoy. “Fue lindo saber que no estábamos solos. Y que toda esa gente estuvo con nosotros”.
Explicó que los dos años siguientes al diagnóstico de su hijo, le costaba “hablar del tema”. “Después, de a poquito me fui aflojando. Tampoco quiero que mi hijo cargue con esto toda la vida. Él ya está bien. Sabe lo que le pasó».
“Noah tiene seis años, pero parece de 15, por como lo habla y cómo cuenta lo que le pasó”, continuó y agregó que la charla que tuvieron en aquel entonces sobre la enfermedad que tenía “fue natural”. “Quizás no sabe la palabra, pero sí sabe el tratamiento que se hizo y los problemas que vienen con ese tratamiento. Nosotros, más allá de que son chiquitos, no les hablamos a nuestros hijos como chiquitos, sino como adultos. Le contamos lo que como papás podemos compartir con ellos”.
Además, habló de Vida, su hija de casi dos años. “Es nuestra vida, es la luz que tenemos todos los días en mi casa. Nos trajo alegrías, sonrisas. Es la jefa de la casa. Tiene un año y medio pero está más avanzada que los chicos. Se larga a nadar sola, habla los dos idiomas, traduce. Sabe lo que quiere comer. Te lo pide. Nos da mucha felicidad todos los días».

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