Nicolás «Penka» Aguirre, el talismán de los campeones

Aguirre volvió a ser la diferencia (goleo, defensa y personalidad) en un juego decisivo. Algo que es costumbre desde hace seis años. El base ganó las últimas 6 finales de Liga y se metió en la elite de los más ganadores. Y con un estilo atípico. Opinan técnicos que lo conocen.
Penka es el Leo Gutiérrez de Peñarol», comparó Roberto Acuña y no le falta razón al pivote. En su momento parecía que el club que quería salir campeón necesitaba tener como como líder al más ganador de la historia, ala pivote de Marcos Juárez. Y ahora parece lo mismo con Nicolás Aguirre, ganador de las últimas seis temporadas finalizadas. En 2015, fue el base de Quimsa de Silvio Santander y este sábado, con el mismo DT, se llevó el nuevo anillo, el sexto, aunque con el rival de los santiagueños en estas finales. Donde juegue Penka parece que estará el campeón…
Al menos es lo que dicen los números. Seis finales jugadas, seis ganadas. Una cosa de locos, un talismán para cualquier equipo. Pero, claro, esto no es suerte. Esto es talento, personalidad, potrero, oficio, experiencia y otros intangibles que también juegan. El ser guapo, el saber resignar, el dejar su ego en segundo plano -como cuando llegó esta temporada y Pepe Vildoza era el nuevo dueño del equipo-, el saber controlar los partidos, ya con su juego o con sus palabras. O también cómo sacar lo mejor de sus compañeros -por eso lo aman-, y cómo limitar a los rivales…
Y lo hace todo sin brillar, sin llegar los ojos como puede lograrlo Pepe Vildoza, su complementario compañero de mediacancha en el Ciclón. Como ya lo describió el Huevo Sánchez. “Es un base atípico. La mayoría tiene manejo de pelota, pase gol y no podés presionarlo porque te supera. Bueno, Penka tiene todo lo contrario: no tiene tan buen manejo, es derecho hasta para masticar y no abundan sus pases gol. Te digo la verdad: es un negro reo cuya personalidad lo hace diferente. Su tren superior, sin ser atleta y saltarín, le da una fortaleza única para el puesto. Te pone el cuerpo y detrás va el tiro, con gran oficio. Parece que camina la cancha pero su velocidad en desplazamientos cortos es enorme. No le gusta que le estén encima, es rebelde y en la cancha parece indolente, pero a la vez sabe todo y hace lo que sea para ganar. Si quiere defiende al mejor rival y lo anula. Es un líder con un carácter que por momentos lo perjudicó y en otros momentos, como hoy, lo hacen distinto”, analizó con crudeza y mucho acierto.
Un jugador con potrero, mucha determinación y personalidad. Que se sabe distinto y lo usa a favor. Que sabe jugar estos partidos y que, sobre todo, sabe ganarlos. Como demostró en los Juegos 2 y 3, cuando gobernó San Lorenzo desde sus manos, a su ritmo. O como demostró en el decisivo Juego 5. Anotando cuando el Ciclón estaba trabado y era dominado, como pasó en el primer tiempo. O cuando anuló a Brandon Robinson, el extranjero que iba derechito al MVP. Hasta que lo agarró Aguirre, claro. Penka no le dejó tocar la bola por largos ratos y el MVP fue a otras manos -que pudieron ser las suyas, tranquilamente-. Y después fue clave, con y sin pelota, en el renovado estilo de juego que propuso el campeón, ejecutando más rápido y por conceptos. Porque Penka sabe todo. Entiende todo. Y puede jugar el juego que más le conviene. La presión nunca le pesa. Al revés, lo agranda. Y este sábado, en Obras, quedó clarísimo. Con perdón de la palabra, volvió a ser el Puto Amo.
Silvio Santander: “No es un especialista en nada pero hace bien muchas cosas, un jugador muy apto para el básquet moderno. La diferencia la hace con su mentalidad”.
Julio Lamas: “Es más rápido de lo que parece y hace un despliegue físico imponente. Es una estrella defensiva y conoce el juego a la perfección».
Zurdo Miravet: “Nico ha dominado la Liga con su personalidad avasallante y un liderazgo muy claro. Y lo hace con una particularidad: mejora a sus compañeros. Lo mismo que pasaba de chico porque Penka es exigente pero a la vez muy solidario”, razona.
Los entrenadores opinan y él se ríe cuando es consultado. «Quizá no sea vistoso y a muchos no le guste mi juego, o no llene los ojos, como otros armadores, pero siento que hay cosas que no se ven y que suman, y que quizá otros no hagan”, razonó. Clarito. Como los seis títulos que tiene para ratificarlo. Penka ya está entre los siete jugadores más ganadores de la historia: hoy empató a Osella y Leiva, con seis. Y ahora va por más, para alcanzar a Mata, Milanesio y Campana (7). Leo Gutiérrez, con 10, los mira a todos de arriba. Pero, con Penka, nunca se sabe.

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