Números en rojo: las millonarias pérdidas de cuatro gigantes multinacionales

Las tensiones comerciales y la continua incertidumbre están lastrando el desempeño de la economía global que tendrá un «precario» repunte en 2020, advirtió hace unas horas el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En su revisión trimestral de su informe sobre «Perspectivas de la economía mundial», el FMI recortó en 0,1 puntos su proyección para este año y para el próximo, con lo que el crecimiento previsto para 2019 queda en 3,2%, con una expansión de 3,5% en 2020.

En medio de este preocupante escenario, los balances del segundo trimestre de 2019 mostraron números en rojo para cuatro grandes empresas: Deutsche Bank, Boeing, Daimler y Repsol. Aunque, más allá del contexto, cada firma acumuló sus razones exclusivas para explicar las pérdidas.

Deutsche Bank perdió €3.200 millones
El principal banco alemán anunció unas pérdidas netas de 3.200 millones de euros en el segundo trimestre tras el anuncio del mayor plan de reestructuración de su historia.

Sin las cargas excepcionales de 3.400 millones de euros, el grupo de Fráncfort habría registrado un beneficio neto de 231 millones de euros, un 43% menos que hace un año.

«Ya hemos tomado medidas importantes para poner en marcha nuestra estrategia y transformar Deutsche Bank. Esto también se refleja en nuestros resultados», dijo Christian Sewing, el director desde hace 15 meses, citado en un comunicado.

El grupo registró 6.200 millones de euros de ingresos en el tercer trimestre, una caída del 6%, conforme a las previsiones de los analistas interrogados por FactSet.

La caída más importante (-18%, hasta 2.900 millones de euros) fue en la banca de inversión, que llegó a ser la principal división del grupo y donde ahora se llevarán a cabo los principales recortes del plan de reestructuración.

Deutsche Bank tenía en junio 90.900 asalariados a tiempo completo. El plan de recortes incluye la salida de una quinta parte de sus efectivos.

El banco quiere reducir a medio plazo sus costes anuales en 6.000 millones de euros y recuperar la rentabilidad. El año pasado ya suprimió 6.000 puestos de trabajo.

Para el conjunto del año Deutsche Bank prevé una caída de sus ingresos globales y debería volver muy probablemente a números rojos.

Boeing perdió u$s2.940 millones
El constructor de aeronaves anunció una pérdida neta de u$s 2.940 millones en el segundo trimestre debido a los problemas con sus aviones 737 MAX, obligados a permanecer en tierra desde hace cuatro meses tras dos accidentes que dejaron 346 muertos.

Se trata de la mayor pérdida trimestral registrada por el gigante de la aeronáutica, que también anunció un retraso en el cronograma previsto para los primeros vuelos de su 777X, un nuevo avión de largo recorrido actualmente en desarrollo.

Daimler, fabricante de Mercedes-Bnez, perdió €1.200 millones
El fabricante alemán de automóviles perdió 1.200 millones de euros en el segundo trimestre, su primera pérdida trimestral neta en casi diez años, provocada por las provisiones del «dieselgate» y por el coste de la llamada a revisión de vehículos.

«Nuestro resultado se ha visto principalmente influido por los efectos excepcionales de 4.200 millones de euros», indicó Ola Källenius, el presidente del constructor de los coches Mercedes-Benz, que este año revisó dos veces a la baja sus previsiones anuales.

Por su parte la facturación aumentó un 5%, hasta 42.700 millones de euros, más de lo que esperaban los analistas de FactSet y a pesar de una caída del 1% del número de vehículos vendidos.

La última vez que Daimler sufrió pérdidas semestrales fue en diciembre de 2009.

El grupo ya advirtió a principios de julio que esperaba una pérdida operativa de 1.600 millones de euros en el segundo trimestre, una cifra ahora confirmada.

La agencia alemana del automóvil obligó en junio a Daimler a llamar a revisión 60.000 vehículos de la marca Mercedes-Benz presuntamente manipulados para fingir que contaminaban menos, en el llamado ‘dieselgate’.

Las ganancias de la petrolera Repsol cayeron 43,9%
El beneficio de la petrolera española cayó un 43,9% en el segundo trimestre de este año, a causa del retroceso de los precios del crudo y la falta de elementos extraordinarios, anunció la compañía.

El beneficio neto en el período abril-junio ascendió a 525 millones de euros, por encima de las previsiones de analistas recogidas por la plataforma financiera Factset (482 millones).

En el segundo trimestre de 2018, el resultado de Repsol se había visto beneficiado por la plusvalía derivada de la venta de su participación del 20% en el grupo gasístico español Naturgy.

La compañía petrolera destacó que el resultado neto ajustado, que refleja más fielmente su actividad al descartar las plusvalías excepcionales, sólo retrocedió un 9,5%, quedando en 497 millones de euros.

Por segmentos, la rama de exploración y extracción (upstream) acusó un nivel de precios inferior respecto al mismo período de 2018, y el beneficio cayó un 10,3%, a 323 millones de euros.

Igualmente acusó una caída en la producción de petróleo y gas, debido a tareas de mantenimiento en el continente americano, donde Repsol está muy presente.

La rama de refino y distribución (downstream) tuvo por su lado un beenficio de 311 millones de euros, un 7,7% menos que hace un año, al reducirse a la mitad el margen en la actividad de refinado.

La deuda neta de Repsol se mantuvo estable respecto al final del trimestre anterior, situándose en 3.662 millones de euros a 30 de junio, 24 millones menos que el 31 de marzo. No obstante, aumentó un 35% en términos interanuales.

El grupo petrolero anunció por otro lado una reducción del 5% en su capital, con lo que espera incrementar la rentabilidad de sus acciones.

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