Silvina Escudero llora la pérdida de Gitana, que la acompañó por más de 15 años

Cada vez que tiene la oportunidad, en cada charla o entrevista, Silvina Escudero habla de los animales y del cariño hacia ellos, pero fundamentalmente el que le tiene a sus mascotas. Incluso, yendo un poco más allá, se refiere a cada uno de ellos como sus hijos peludos. El compromiso es inmenso. Ayuda a refugios, está comprometida con las causas de maltrato animal e incluso, suele llevarse a su casa a perros que encuentra en la calle, para luego del cuidado necesario, darlos en adopción a personas responsables, que cuentan con su confianza.
De esta manera se cruzo con Gitana, durante el verano de 2004, mientras hacía temporada teatral en Carlos Paz. Una perrita callejera que estaba en condiciones lamentables cuando llegó a su vida. El destino la puso en su camino. Tal vez por todo el amor que le puso a su recuperación, visitando veterinarios y demás, es que no la dio en adopción, sino que se la quedó y cuando volvió a su hogar, en Buenos Aires, no dudó hacerla parte de su hogar. Le abrió las puertas y la refugió dentro del seno familiar, la hizo parte de los suyos.
El martes, el corazón de su mascota dejó de latir y la bailarina la despidió en sus redes sociales. Recordó por todo lo que pasaron en aquella temporada: “El 26 de enero de 2004 nos conocimos caminado por las calles de Carlos Paz. Estabas raquítica y muy enferma. En aquel momento nos dijeron que ya tenias al menos un año. ¡Qué bien te portabas acompañándome al teatro cada noche de incógnito para que no me retaran! Así hasta que llegaron mamá y papá y viajaste a Buenos Aires”, fueron sus profundas palabras.
A continuación, detalló cómo fueron sus días junta ella, acompañándola en sus alegrías y en sus tristezas. En su necesidad de hacer con otros animales lo que hizo con ella. “Aceptaste a todos los perros y gatos que hospedamos en casa temporalmente y los que eran familia. Siempre agradecida, compañera y feliz. Pasaron 16 años desde aquel día y hoy te estamos despidiendo. Siento mucha tristeza, pero con el alma llena de saber que tuviste una vida hermosa, llena de amor y calor de familia”.
Por último, para finalizar y brindarle una despidida especial, acorde a lo que vivió junto a ella desde el primer día, hizo hincapié en la necesidad de recordarla y de sentirse protegida. “Acompañanos desde arriba y danos fuerzas, sobre todo a mamá, que era tu fiel compañera desde que me fui de casa. Gitana hermosa, por siempre en nuestros corazones. Te amamos, te amo por siempre”, finalizó su despedida pública.
Por supuesto, apenas escribió el texto, los mensajes de apoyo y solidaridad por lo que seguramente está pasando, no se hicieron esperar. “Lo siento mucho, Sil…hermoso lo que hiciste por ella y la vida que le brindaste”, “Pasó sus mejores años con ustedes y va a estar más que agradecida…son los mejores”, “Qué tristeza, por Dios. Agradecer por todos esos años de amor incondicional. ¡Qué en paz descanse!”, “Entiendo tu dolor, Sil. Me mejor compañera se me fue después de 18 años y siete meses, y todavía la lloro. Fue la que no se despegó de mi cama cuando me operaron de cáncer”, fueron parte de los miles de muestras de cariño.
De esta manera, con el corazón destrozado, intentando exteriorizar su dolor para sacarlo de su pecho, Escudero comparte su dolor. Vive días de zozobra y de mucha angustia. Por esto, la acompaña y se apoya en su familia, en sus padres, e su hermana Vanina, en sus sobrinos y en novio. Ellos son el hombro en el que se apoya.

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