Trueno y sus dos caras: «Soy un perro de la calle que muestra los dientes y una persona que ama»

“‘Mamichula’ fue un fenómeno increíble. Y creo que desde ahí nace el todo sonido de este segundo disco: era el tema más musical de Atrevido, el que más instrumentos tenía. Y fue un cambio para mi vida”, le dice Trueno a Teleshow para develar dónde comenzó a germinar este BIEN O MAL, su segundo álbum, estrenado el último jueves. En el momento en que grabó aquella canción, la que cierra su trabajo debut, conoció a Nicki Nicole y ahí mismo, también, nació el amor entre ellos dos. En el estudio y con Bizarrap como productor y chaperón.
Y claro que la vida le cambió: en los últimos tres años se convirtió en una figura con proyección internacional, se mudó de La Boca al norte bonaerense, escribe sus letras más de lo que las improvisa. Si Atrevido fue el primer paso para transformarse de gallo de batallas a rapero compositor, en este nuevo disco confirma ese camino. “Es la consolidación nuestra como proyecto musical y como ya siendo músicos argentinos hacia todo el maldito mundo, pero levantando la una bandera de que somos músicos: somos algo más que una batalla de freestyle, un contrapunto de ideas contra otro”, explica Trueno y habla en plural para referirse a su nutrido grupo de trabajo, pero puntualmente al pilar en su vida y en el escenario: su papá, Pedro Peligro, un rapero de la vieja escuela.
“Peligro es un gurú para mi, es mi coach. Si no fuese por muchas palabras de él, yo no me hubiese animado a hacer un montón de cosas”, dice de quien abre el álbum con un recitado incluido en “HOOP HOOP”, track inicial y especie de pasada de posta de padre a hijo: “Eso representa la relación nuestra. Él hablándome antes del escenario, diciéndome quién soy, poniéndome los pies en la tierra: ‘Acordate quien sos, de donde venís, quiénes somos, lo que nos costó, salí y matá’. Y salimos a matar”, cuenta este pibe nacido hace veinte años.
Como podría presumirse, BIEN O MAL tiene dos caras: una combativa y una más fiestera, donde el odio a los represores de la última dictadura cívico militar en Argentina se encuentra con un shout-out a los Illya Kuryaki; del recuerdo a Santiago Maldonado al descubrimiento del amor; de un viaje rapaz por el país a una exploración por las venas heridas de América Latina. Trueno aprieta los dientes y por momentos los afloja para sonreír, en un flow que no presenta las mismas variaciones que el muestrario de músicas de las que se sirve para rapear. “El disco representa mis dos versiones: el perro de la calle que muestra los dientes y la persona que ama a sus amigos, a su familia, a su barrio, el que extraña, que siente…. Son dos lados que conviven entre sí todo el tiempo”, sintetiza.
“El lado ‘mal’ es lo que yo creo que está mal, lo que yo siento que hay que gritar, que hay que decir sin censura, lo que hay que mostrarle a todo el mundo que nos escucha. Es el manifiesto, es la lucha, es la movilización de por qué estoy protestando, por qué me molestan estas cosas, por qué quiero generar un cambio”, dice de un tirón, casi en el doble tempo en el que supo ser rey. “Y el lado ‘bien’ es el haber logrado ese cambio, haberme movilizado tanto yo como la juventud y poder celebrarlo con el barrio. De nosotros para nosotros”, define.
El primer objetivo de Trueno y los suyos ante el desafío de un segundo álbum fue dar un salto de calidad en cuanto al audio y las ideas plasmadas en música. “Atrevido es un disco super underground, con un sonido super callejero, roto, sucio… En este disco hay 85 músicos en total: toda la escena argentina está metida adentro el disco. Nos tomó dos años hacerlo para lograr música de verdad”, considera.
La médula espinal del lado “mal”, acaso el más logrado, pasa por tres canciones que suenan de corrido: “FUCK EL POLICE”, “ARGENTINA” y “TIERRA ZANTA”. “La policía no es el barrio. El barrio tiene sus cosas buenas, sus cosas malas. Hay policías buenos, otros son malos. Representa lo que me pasa a mi desde adentro de la juventud, desde adentro de la sociedad”, dice sobre la primera, en clara referencia -desde el título y desde el audio- a N.W.A.
Para “ARGENTINA” convocó a Nathy Peluso y entre los dos hablan del país que los vio nacer. “Está hecho con un productor argentino exiliado en Estados Unidos, Fede Vindver, que trabaja con Nathy y también con Dr. Dre, Timbaland, Kanye West: alta liga de productores, de los mejores que yo he conocido. Hicimos el tema y salió el concepto porque la base nos inspiró eso. Y dijimos: ‘Acá entra Nathy o nadie más’. Ella le dio una visión y un color personal, contando lo que le pasa con Argentina, también siendo una exiliada, porque vive en España desde 2001. Hay dos visiones: una masculina y otra femenina sobre el país; una visión de alguien que vive acá el día a día, otra de alguien que viene acá de vez en cuando y extraña. Es un tema bastante fuerte, un homenaje que le hacemos a nuestro país desde el cariño diferente que le tenemos”, explica.
Víctor Heredia figura como invitado que puede ser sorpresivo para el ajeno, pero no lo es tanto para el entendido: es el papá de Taiu, quien fuera productor de Trueno en su etapa anterior. El trovador recita en “TIERRA ZANTA”, construido a partir de una melodía de Facundo Cabral (”No soy de aquí ni soy de allá”) y un beat de Gustavo Cerati (”Sulky”). “Dijimos: ‘Vamos a hacer un tema latinoamericano’. Y escribí la letra en 40 minutos, increíble. Me puse los auriculares, lo escuché y salió. Después mi madre grabó unos coros, también aparece La Charo, también una murga uruguaya, más coristas, varios percusionistas… Se volvió una bola gigante. Es una obra de verdad. Vos abrís el proyecto del tema y es enorme. Fue muy difícil hacerlo”, cuenta.
“Acerca de Víctor, siento que este tema es muy fuerte para él, ya que es uno de los primeros trovadores y voceros latinoamericanos, alguien que vivió a flor de piel lo que es el abuso policial, el abuso militar, la dictadura, la desaparición, el borrado de las huellas… Creo que familiares suyos fueron desaparecidos, a él lo han maltratado, lo han torturado. Y llevar este mensaje tan fuerte que hoy en día casi ni se escucha, o casi ni se recuerda, es importante. Es para que la gente sepa quiénes somos, qué no queremos que pase más, qué queremos cambiar, qué queremos para nuestro futuro. Es importantísimo ir al pasado, saber quién estaba levantando la voz, quién estuvo peleando. En mi construcción como vocero siento que es súper importante relacionarme con gente que lo hizo en otra generación”, dice este nieto de uruguayos que debieron exiliarse en Argentina escapando de un gobierno de facto.
Además del hitazo “DANCE CRIP” y “PANAMÁ” -con Duki-, el lado “bien” es algo más desparejo y tiene highlights como “HOOD” y “JUNGLE”, grabado con Randy, ícono del reggaetón de Puerto Rico. “En ‘HOOD’ hablo de cuando estoy afuera y extraño las cosas que me pasan en mi vida cotidiana. Me dirijo a un personaje femenino, pero es en realidad mi comuna, la Comuna 4. Es mi nostalgia por el barrio, la cuadra…”, arroja sobre esta canción que cierra con un doblez que suena a homenaje a Stevie Wonder.
En cuanto a su nueva incursión en el reggaetón, algo cuestionado por cierto ghetto de la cultura hip hop, dispara: “Yo soy de los pocos que se animan a decir que el reggaetón es hermano del rap. No hay diferencias. El reggaetón sale de los caseríos. Escuchá los temas que hacía Daddy Yankee en los 90s; era Cypress Hill, for real, mezclado con dancehall jamaicano, con boom bap… Y se termina formando el mismo mensaje: música para que el ghetto baile, para calmar la violencia. Salimos de lo mismos lugares y representamos lo mismo. Y Randy es Puerto Rico en persona, es la voz del reggaetón. Yo estoy hecho de hip hop, me sale por los poros. El hip hop me crio a mi. Entonces, no dejo de pensar que Randy es hip hop, que yo soy hip hop y que podemos hacer un reggaetón. Nos estamos divirtiendo haciendo una conexión internacional”.
“Se critica el mensaje del reggaetón y es el mismo mensaje que tiene el trap o el rap en muchos intérpretes: fierros, minas, Ferraris, cadenas… Yo no comparto ese mensaje en ningún género musical: se puede hacer un reggaetón o un rap sin decir pelotudeces”, cierra al respecto.
Otra destacada es “SOLO POR VOS”, la cual ya había adelantado hace un año y es una carta de amor para su novia, Nicki Nicole. “Lo hice en los primeros seis meses que nos conocimos, cuando empezamos a vivir esa situación de estar separados por las giras: de convivir toda una pandemia juntos a tener que afrontar nuestra vida como artistas, estando dos meses en otro país. En mi etapa personal encontré el amor, que antes no lo había transitado. El amor creo que es la movilización más grande que tiene el ser humano. Y esta es una dedicación puntualmente a ella, lo que me pasa a mi como compañero de una persona, desde mi lealtad, desde el amor que le tengo. Y desde la sinceridad: yo soy músico, no esperes que no te haga un tema”, asegura Trueno.

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