Vuelta a clases: retorno paulatino y con precauciones a las aulas en algunas provincias

Escuelas rurales, técnicas o ubicadas en localidades sin circulación de coronavirus volvieron a dar clases presenciales en octubre con grupos reducidos de estudiantes, estrictos protocolos de higiene y con monitoreos constantes sobre la situación epidemiológica en las distintas provincias.
En ese marco, el Gobierno bonaerense implementó el Plan Jurisdiccional de la Provincia para un Regreso Seguro a Clases Presenciales que permitió que en la última semana reanudaran progresivamente las clases presenciales 4.543 estudiantes de 235 escuelas en los distritos de Adolfo Gonzales Chaves, Alberti, Carlos Tejedor, Daireaux, Florentino Ameghino, Guaminí, Lezama, Monte, Monte Hermoso, Puan y Tres Lomas.
La directora General de Cultura y Educación bonaerense, Agustina Vila, consideró “muy positivo” ese regreso progresivo a las clases presenciales y dijo que la experiencia permitirá mejorar el acompañamiento a municipios que se sumen “en la medida que la situación epidemiológica lo permita”.
Fuentes del Ministerio de Educación precisaron a Télam que durante esta semana “regresarán a la presencialidad 6.451 estudiantes de 319 escuelas en los distritos de 25 de Mayo, Brandsen, Coronel Dorrego, General Guido, Hipólito Yrigoyen, Pehuajó, Pellegrini, Rivadavia y Trenque Lauquen”. Y adelantaron que desde la semana del 9 de noviembre “estarían en condiciones de regresar 10.113 estudiantes de 305 escuelas de primaria y secundaria de Arrecifes, General Viamonte, Pergamino, Punta Indio, San Andrés de Giles, San Pedro y Suipacha”.
En Santa Fe son distintas las situaciones de los grandes centros urbanos y del sur del distrito, donde según la ministra Adriana Cantero es “imposible” el regreso a las clases presenciales, mientras en zonas rurales del centro y norte medio centenar de establecimientos recibe al alumnado desde el 20 de octubre.
La funcionaria advirtió que “con la foto de hoy es imposible habilitar la presencialidad en las ciudades como Santa Fe, donde se exige un máximo control de la circulación de personas para evitar riesgos sanitarios”.
Se habilitaron las clases en 56 escuelas rurales, pero ante el primer indicio de presencia de coronavirus las autoridades dieron marcha atrás.
Además, las escuelas de 33 localidades abrieron las aulas de primero y séptimo grado, con alumnos y docentes que no requieren grandes traslados y se estudia la vuelta del nivel secundario.
En San Luis, el retorno gradual y voluntario a clases presenciales sumó aproximadamente a 530 estudiantes de escuelas rurales a partir del 5 de octubre, cuando se puso en marcha el retorno a la presencialidad, confirmó hoy a Télam el Ministerio de Educación local. Se trató una apertura optativa en 12 escuelas rurales, de parajes que no habían tenido casos de coronavirus y tienen matrículas reducidas en 9 de los 8 departamentos de la provincia; luego se fueron sumando otras escuelas.
En la reapertura, el gobernador Alberto Rodríguez Saá explicó en una videoconferencia con el ministro de Educación, Nicolás Trotta, que la experiencia (con un 95,8% de asistencia) comenzó por los parajes, porque son los lugares con menos riesgo.
Para concretarlo, todos sus directivos fueron capacitados en el protocolo provincial y los establecimientos recibieron kit de higiene y seguridad para que el retorno a las aulas se haga de forma segura, aclararon. En Entre Ríos, las clases presenciales retornaron a fines de octubre tras 225 días, en localidades específicas y luego de “meses de preparación, capacitaciones y con una inversión de 15 millones de pesos en insumos de higiene y seguridad”, informó hoy el Consejo General de Educación (CGE).
Actualmente, regresaron a los edificios escolares unos 800 estudiantes de 92 escuelas ubicadas en 10 de los 17 departamentos de la provincia.
“Queríamos tener clases para fin de año y eso ocurrió, garantizando todas las normas de seguridad y salubridad”, dijo a la prensa el gobernador, Gustavo Bordet, y aseguró que hasta fin de año “se continuarán incorporando” escuelas.
“El ida y vuelta con el docente se hace necesario porque nos encontramos con que nos enviaban material que a veces no entendíamos y una explicación en un audio no es lo mismo”, dijo Pablo Puig, estudiante de sexto año en una escuela de la localidad de Conscripto Bernardi.
El adolescente aseguró que con sus compañeros perdieron “muchas cosas como estudiantes y como grupo”, pero “volverse a encontrar es muy bueno, cerrar el ciclo de seis años en la escuela”.

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