Paren de robar

Visité Cuba y me solacé al ver grupos de jóvenes que salían de las fábricas y asistían a las universidades. ¡Qué imagen y qué contraste! Si nuestros políticos de turno usasen las neuronas y la imaginación para ocuparse de sus jóvenes construyendo fuentes circunstantes del trabajo, nuestra provincia sería prospera.

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