Cómo modifica el panorama del básquet mundial la postergación de los JJOO

Aunque desde hace dos días era una verdad imparable, recién esta mañana se confirmó que los Juegos Olímpicos de Tokio, que debían realizarse entre el 24 de julio y el 9 de agosto de este año, serán postergados para el 2021. Eso, además de cambiar el panorama futuro de las federaciones implicadas en Tokio, modifica también las posibilidades que tenían las ligas suspendidas en todo el planeta.
Vayamos de más a menos. La NBA. Adam Silver viene tirando desde que se suspendió la temporada en los Estados Unidos distintas opciones que vienen pensando, incluyendo la de jugar lo que quede de la temporada (quizá con la fase regular resumida), durante julio y agosto. Ya ahí Silver pensaba que no habría Juegos Olímpicos, o lo sabía. Ahora, seguramente, el COI y el Comité Organizador de los Juegos intentará coordinar con la NBA una fecha que permita que ambos torneos se desarrollen sin problemas. Recordemos que los NBA son quizá los deportistas más importantes de los Juegos, junto con algunos de atletismo y natación. Indudablemente mucho más famosos que los demás. Si la NBA decide, a partir de este retraso, modificar la 2020/21, será todo un tema. Pero para eso ahora hay tiempo.
¿Qué hará FIBA? Le quedaron pendientes sus tres competiciones formales: BCL Europa, BCL Américas y BCL África. La de América es la que tiene menos por jugarse. Solo un partido de semis y la final. ¿Tiene sentido ahora que la cancelen, siendo que pueden jugarla cuando haga falta, aunque sea en 3 meses? Dependerá, obviamente, de cómo evolucione la crisis mundial por el coronavirus, pero cancelarla ahora parecería un poco apresurado.
La BCL Europa está en octavos de final, por lo que faltan completarse algunos juegos de esos octavos (se jugaron los dos primeros al mejor de tres), luego los cuartos de final y posteriormente la Final Four. La Basketball Africa League ni siquiera empezó. Debía hacerlo este mes, pero solo se jugaron los clasificatorios para completar los 12 equipos que debían comenzar la serie regular. Es el caso más difícil quizá de manejar, porque es un torneo entero, pero al mismo tiempo no tendría demasiados problemas para extenderse un par de meses.
El caso que más expectativas genera es el de Euroliga-Eurocup. La competencia está parada desde hace 18 días y le faltan seis jornada completas de fase regular, más cuartos de final, más Final Four. Aunque ahora tengan más margen, suena muy difícil que puedan jugar todo lo que falta sin cambios. Más teniendo en cuenta que deberían acomodarse al calendario que rearmen las ligas más importantes de Europa que siguen sin cancelarse: España, Italia, Turquía, VTB, Francia, Alemania. Las únicas ligas que cancelaron y que tienen equipos en la Euroliga son Grecia, Serbia y Lituania. Israel podría seguir los pasos en los próximos días. En la Eurocup había terminado la serie regular y empezaban los cuartos de final. Misma situación.
¿Qué hará la organización? Con la postergación de Tokio, pueden darse un tiempo más para tomar una decisión que no sea quizá tajante. Restan todavía 17 días para el 11 de abril, fecha inicial que se puso para la suspensión de todos los partidos. Cómo evolucionará la situación hasta ese día nadie lo sabe. Puede ser mejor o peor. Pero al menos ahora, con una F4 estipulada para fines de mayo, podrían estirarse un poco sin correr riesgo de superponerse a los preolímpicos o a los mismos Juegos. Supuestamente, según un comunicado de la entidad de ayer, mañana harán una videoconferencia con los 18 clubes para tomar una determinación.
En el plano regional, todas las ligas de Sudamérica están suspendidas, pero ninguna cancelada. Argentina, la más larga de todas, ya definió, a través de declaraciones de su presidente, Gerardo Montenegro, que la decisión es terminar la temporada, aunque sea en diciembre. Los países del hemisferio Sur tienen un problema extra, y es la incógnita de lo que pasará cuando llegue el frío, que es donde más sobrevive el Coronavirus. Si sigue el ritmo mundial y su pico es en abril, podría pensarse en una solución como el resto de los países. Si el parate se extiende por 3 meses o más (lleva 11 días recién), la gran mayoría coincide en que volver pronto sería casi imposible, porque se necesitaría una especie de pretemporada, repatriar a los extranjeros (que deberían arrancar con una cuarententa) y demás inconvenientes.
En este caso, siguiendo con la línea lanzada por Montenegro de terminarla en octubre-diciembre, sería quizá un buen momento para replantearse de forma general un calendario que viene siendo discutido hace bastante tiempo. Que saque presión a una gran cantidad de partidos y permita una reprogramación global en donde se contemple a la Liga por un lado, a la BCLA por otro, a la Sudamericana y al Interligas. Con tantas competencias en la zona, no estaría mal aprovechar este parón para repensar todo.

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