Guerra a la inflación

El viernes empieza la guerra contra la inflación, una guerra nos involucra a todes, la frase de nuestro presidente, el Doctor Alberto Fernández es «el viernes comienza la guerra contra la inflación»; mientras que las y los hermanos de Ucrania y Rusia se encuentran en guerra, por el incumplimiento de los acuerdos alcanzados, en política internacional los países del mundo con diferencias o disputas que los enfrentan, se reúnen en largas jornadas de negociaciones políticas, luego del cual logran firmar acuerdos y /o tratados.
Cuando uno de ellos rompe la palabra empeñada guardada y respaldada en documentaciones, vuelven a las largas jornadas de negociaciones para retornar al lugar donde se han comprometido en aquellos acuerdos rubricados.
Cuando una de las partes se rehúsa a respetar esos acuerdos y no hay conversación y/o negociación posible que lo lleve a cumplir lo establecido, la primera víctima es la palabra empeñada, la opción más repudiable, triste y dolorosa de intento de resolución de estas diferencias, es la guerra.
No a la instalación de bases militares de la OTAN=EEUU en la zona acordada, No a la construcción de armas de destrucción masiva en los limites establecidos, No al reavivó del nazismo, y más.
La violación de estos acuerdos es igual a la guerra, dónde muere el que se pone en defensa de aquéllas y aquéllos que, desde el poder político confiado temporariamente por parte de su pueblo, decidieron violar los tratados internacionales firmados por gobiernos que los antecedieron.
Las y los argentinos el viernes entramos en guerra -mataron la palabra empeñada- contra las empresas monopólicas de alimentos que hace años juegan con nuestra estabilidad democrática, manipulando maliciosamente la herramienta más importante del sistema de transacción comercial, el precio.
En la mesa de negociaciones las autoridades del gobierno y del sector empresarial firman acuerdos; que en corto término los actores monopolicos los transgreden, no cumplen, se mofan de nuestras leyes y autoridades políticas.
La sociedad argentina viene siendo atacada diariamente con sus tanques mediáticos, redes sociales y demás herramienta de comunicación, con municiones como las mentiras, las exageraciones, las burlas hacía nuestro presidente y demás autoridades de gobierno, incitando constantemente desde los medios tradicionales – televisión-radio- a provocar desaliento y desesperanza social y así crear focos de violencia en las calles, debemos salir todas y todos a defender nuestra democracia  utilizando el arma más letal para ganar esta guerra, que es la responsabilidad de  consumidora y consumidor al momento de estar frente a una góndola de productos de la canasta básica de alimentos.
Estamos a días de la guerra, el pueblo argentino va a vencer, tiene todas las armas necesarias para hacerlo.
Hay que usar toda la artillería pesada disponible, leyes, decretos, resoluciones, acuerdos firmados luego de largas jornadas de negociaciones conjuntas entre empresas y autoridades de gobierno.
En el campo de batalla se detectará que algún adversario ha evadido alguna de nuestras armas; y es con estos que habría que utilizar las de mayor daño posible, cómo por ejemplo, imponiéndoles multas millonarias, clausuras hasta incluso el cierre de sus comercios ante el incumplimiento de lo acordado.
Hay empresas que deben desaparecer, porque son las que atentan premeditadamente contra el poder del estado, es decir nuestra democracia, para que aparezcan las que se apeguen a la ley, valoren a nuestro país, y a sus autoridades.
Vamos a vencer, somos más de cuarenta y cuatro millones de almas en el campo de batalla, la guerrera de guerrilla es otra de nuestras posibilidades, fotos de los excesos de precios de productos esenciales en las redes sociales dónde muestre también el comercio que viola la ley, no consumir los productos de las empresas enemigas y más.
El viernes és el inicio de la guerra contra la inflación, vamos a defender a la patria de los enemigos monopólicos que juegan con nuestro dinero, con el esfuerzo de nuestro trabajo.
Sus decisiones comerciales angurrientas impide el disfrute digno del descanso merecido de la y el trabajador, ellos se llevan todo lo generado por las y los obreros, sus políticas comerciales obstaculiza el cumplimiento de lo ansiado por el conjunto de la población trabajadora de nuestro país, gozar de unas vacaciones soñadas, llenar a nuestra familia de todo aquello que nos falta, cómo alimentos de mejor calidad, medio de trasporte para llegar a tiempo al trabajo y demás obligaciones, también la posibilidad de acceder a la mayor calidad posible de las TIC (tecnología de la información y la comunicación) para que nuestras hijas, hijos e hijes puedan llegar con mayores capacidades a los estudios terciarios y o universitarios, todo eso y mucho más se juega en la guerra que iniciamos todas, todos y todes el día viernes.

           J.R Lezcano

Partido: Nuevo Encuentro

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