Ejes industriales del país volvieron a producir con distancia social, barbijos y protocolos

La región metropolitana de Buenos Aires, el Gran Rosario y el Gran Córdoba, los principales centros urbanos considerados como los motores industriales del país, además de Chubut y Tierra del Fuego, volvieron esta semana a la actividad industrial con barbijos, distancia social y control de la temperatura corporal mientras organizan nuevas formas de producir tras la pandemia de coronavirus.
Más de 180 industrias fueron habilitadas a operar en la Región Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y, según informó el Ministerio de la Producción bonaerense, emplean a más de 23.000 trabajadores, que están reiniciando sus actividades en un formato de dotaciones reducidas, lo que generará el traslado de más de 9.000 personas a las plantas productivas para garantizar la reactivación de diversos sectores sin sobrecargar al sistema público de transporte ni poner en riesgo la salud de la población.
«Hoy el objetivo es motorizar la economía, sin descuidar la salud de los vecinos, preservar la salud sigue siendo nuestra prioridad», dijo el intendente de La Plata, Julio Garro.
En esta etapa, se habilitaron fábricas de autopartes, adhesivos, cables eléctricos, enfriadoras de alimentos y medicamentos; premoldeados de hormigón, ladrillos, pinturas y membranas, mosaicos y ladrillos; hormigonera y lavado de transportes; aunque la apertura alcanzó también a las pymes metalúrgicas en general, de materiales e insumos para la construcción y servicios.
Desde la municipalidad de San Martín, informaron que se realizará un seguimiento de 46 empresas y pymes de distintos rubros en Villa Ballester, J. León Suarez, Billinghurst y Villa Lynch, entre otras localidades del partido.
«Será una reapertura parcial, las empresas no van a funcionar al 100% de sus capacidades ni con el total de los trabajadores», dijo a Télam, el intendente de San Martín, Fernando Moreira.
En la provincia de Santa Fe y mediante un acuerdo entre el gobierno nacional, el provincial y la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), desde este lunes entraron en actividad el 80% de las industrias, entre las que se encuentran fábricas del calzado, textil, línea blanca y motos-autopartes, señalaron a Télam voceros de la FISFE.
«Hay un polo industrial del calzado en la localidad de Acebal, otro en Arroyo Seco y en el Gran Rosario», consignó hoy el secretario de Industria de Santa Fe, Claudio Mossuz.
Mossuz detalló que «suman unas tres mil empresas industriales» y explicó que «los empleados no podrán ir a trabajar en transporte público. Las fábricas deberán hacerse cargo del traslado de los trabajadores. Según los rubros, el 50 % del personal rotará semanalmente. Son unos 6.000 trabajadores entre los cuatro rubros habilitados que volvieron a trabajar».
También en Córdoba 250 empresas industriales comenzaron con el regreso paulatino a la actividad, a partir de la aprobación de los protocolos establecidos por el Comité Operativo de Emergencia (COE), en tanto el gobernador Juan Schiaretti anunció que en los próximos diez días la totalidad del polo industrial provincial va a recuperar la actividad.
El 60% de las fábricas se encuentra en la capital de Córdoba; el 40% restante, en el interior provincial, y representan unos 10 mil puestos de trabajo, precisaron desde el Ministerio de Industria, Comercio y Minería de la provincia.
Gran parte de las empresas activas corresponden a la producción para la exportación y generadores de cadena de valor, como la industria automotriz, metalmecánica, autopartista, premoldeado, línea blanca, materiales de construcción y otras que están contempladas en la Resolución 179/2020 del Ministerio de Desarrollo Productivo de la nación.
Por su parte, en el sur del país, el ministro de Agricultura, Ganadería, Industria y Comercio de Chubut, Leandro Cavaco, contó a Télam que «actividades tales como laneras, textiles, de servicios para el sector pesquero, de ciclos continuos, ladrilleras y cerámicos, entre tanto otros; están habilitadas para el trabajo dentro del rango de las restricciones propias que impone la pandemia».
Son unos 12.000 trabajadores los que cumplen funciones en el proceso industrial, aunque «no podemos decir que todos están trabajando hoy», reconoció Cavaco.
También hay conflictos gremiales: los 300 obreros de la planta de Sedamil, ubicada en el parque industrial de Trelew, comenzaron una huelga ayer con ocupación del complejo fabril por falta de pago de 3 quincenas; mientras que en la actividad petrolera el trabajo se realiza con guardias mínimas.

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