La demanda energética crece en mayo y acompaña el gradual arranque productivo

Los principales indicadores energéticos ratificaron en la primera semana de mayo una curva ascendente de la demanda, que ya se insinuaba a fines de abril con el relajamiento de algunas actividades en el aislamiento social, en particular referidos al mayor consumo de electricidad, combustibles y gas natural.


Así se desprende del estudio sobre el estado de situación del sector energético y el efecto del aislamiento social obligatorio, que rige desde el 20 de marzo, a partir del análisis de los principales indicadores relevados por la Dirección Nacional de Escenarios y Planeamiento Energético, en la primera semana de mayo.

En el sector eléctrico se observó un recupero de la demanda en los primeros días hábiles de mayo que ya se empezaba a manifestar en los últimos días de abril, específicamente en la rama industrial, pasando de una caída de aproximadamente 50% a algo más de 35%, es decir 65% de la demanda previa a la cuarentena.

Este impulso respondió a las compañías Siderca, Siderar y Acindar, que alcanzaron en conjunto 70% de su demanda previo a la cuarentena, por el aumento de la demanda en empresas de la construcción ante la mayor producción de usuarios como Loma Negra, Avellaneda y Minetti con hasta 50% de su consumo previo, y por el aumento en la actividad de la industria de la madera y el papel.

En cuanto a la demanda de las distribuidoras que abarcan todo el país y que no contempla el efecto de los grandes usuarios, se observó en la primera semana de mayo una demanda de 12.470 Mw/día promedio, con una caída de 7,8% frente a similar periodo de 2019, indicador que caía 11% en la segunda quincena de abril.

En cuanto a la generación eléctrica, se registró que en la primera semana de mayo una demanda de 12.790 mw promedio, frente a los 17.671 mw de la segunda semana de marzo y los 11.927 mw de la segunda de abril, pero con un dato particular se manifestó en las grandes represas de Yacyretá y Salto Grande que redujeron drásticamente su producción por el efecto de la bajante histórica de los ríos Paraná y Uruguay.

En estos dos casos, en los registros de mayo de 2020 frente al promedio del mismo mes en el periodo 2013-2019, se observó que la caída en generación similar en MW medios fue de 39% para Yacyretá y 89% para Salto Grande, lo que se eleva a -40% y -91%, respectivamente, si se compara con el promedio de enero y febrero últimos.


El trabajo también relevó en el sector petrolero la información de 15 empresas que en conjunto representan 94% de la producción de crudo del país y que a la primera semana de mayo acumulaban una caída de la producción de 12,7% con respecto a febrero, el equivalente a unos 61,6 mil barriles diarios.


A nivel de cuencas, la caída respecto de febrero fue de 23,5% en la neuquina y 3,4% en el acumulado de las cuencas Austral y Golfo San Jorge, con el dato inédito de que en abril no se reportaron fracturas hidráulicas en Vaca Muerta, es decir la perforación de nuevos pozos.


En cuanto al análisis por compañía operadora, por ejemplo, YPF pasó de 238 mil barriles diarios en febrero a 208 mil barriles (-12,7%) en la primera semana de mayo; PAE de 106 mil a 108 mil (1%); de 28,5 miles a 21 mil (-26%), Sinopec de 17,4 mil a 15,9 mil (-9%), mientras que los otros bloques de empresas pasaban de 82,3 mil a 59,8 mil (-27,3%).


En cuanto al sector del gas, se encuentran comportamiento disimiles de la demanda según los sectores de usuarios, todas con una fuerte caída en las primeras semanas de aislamiento y una tenencia a la recuperación en la última semana de abril que se consolida en lo que va de mayo.

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